Ventura y Rubén Sanz, en hombros
MUNDOTORO
Soria (España). Diego Ventura y Rubén Sanz han salido en hombros en el primer festejo de la Feria de Soria después de pasear tres y dos orejas respectivamente. El sevillano cuajó una tarde soberbia en la que destacó su caballo Pegaso mientras el diestro local cortó las orejas del sexto al que lidió con mucho corazón. Del manejable encierro de José Luis Iniesta sólo el quinto desentonó por su arisca conducta e impidió a Fandiño salir en triunfo con sus compañeros.
Diego Ventura lidió con solvencia al ejemplar que aperturó la feria, un murube de Los Espartales que tuvo nobleza pero careció de celo. El sevillano consiguió primero que se interesase por las cabalgaduras y después meter al público en una actuación en la que sobresalió el concurso de Nazarí y Cheque. Al cuarto, que salió con pies y acabó entablerado, le montó un lío con Pegaso, un tordo que a pesar de su corta edad apunta a estrella de su cuadra. Le hizo de todo y en todos los terrenos. Un par de rosas a dos manos a lomos de Califa puso broche de oro a su labor.
Rubén Sanz lidió con gran voluntad al tercero, toro noble y obediente con el que el torero local, muy arropado por sus paisanos, trató de poner en práctica un concepto de embroque corto y de compás cerrado. Falló con la espada. En el sexto, otro buen colaborador, puso mucho corazón el soriano, que dentro de una faena tan sincera como animosa le ligó por el pitón derecho una serie compuesta, tirando del toro, que fue el punto álgido del trasteo.
Bajo y bien hecho, el castaño que hizo segundo fue toro para entender, porque de movió sin acabar de entregarse y tendió a meterse por dentro por el pitón izquierdo. Fandiño brindó a Ventura una labor de gran consistencia por el modo de imponerse sin renunciar a su concepto, desde el primer cite hasta la estocada final, de la que salió prendido por atracarse en el embroque. El cinqueño quinto mintió porque sus buenas hechuras no estuvieron acorde con su carácter incómodo y desabrido. Fandiño se puso por los dos pitones con dedicación e interés y lo despachó con certeza.
| Plaza de toros de Soria. Corrida del Miércoles de Pregón. Casi tres cuartos de plaza. Toros para rejones de Los Espartales, y para lidia a pie de José Luis Iniesta, nobles y manejables en distinto grado salvo el quinto, deslucido y molesto. El rejoneador Diego Ventura, oreja y dos orejas; Iván Fandiño, oreja y ovación ; Rubén Sanz, silencio y dos orejas. |
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